Térmica, diferencial y guardamotor: tres protecciones, tres funciones
En un tablero pueden convivir varias protecciones porque cada una responde ante un fenómeno distinto. Entender esa diferencia evita reemplazos incorrectos y mejora la seguridad del sistema.
¿Qué hace una térmica?
El interruptor termomagnético protege principalmente conductores y circuitos frente a sobrecargas y cortocircuitos. Su calibre y curva de disparo deben coordinarse con la sección del cable y el tipo de carga.
No está pensado para detectar fugas pequeñas hacia tierra ni para sustituir una protección específica de motor.
¿Qué hace un disyuntor diferencial?
El diferencial compara la corriente que sale por los conductores activos con la que retorna. Si aparece un desequilibrio compatible con una fuga, desconecta el circuito.
Su función es distinta a la de una térmica: aporta protección frente a derivaciones y, con sensibilidad y esquema adecuados, es una pieza clave en la protección de personas contra contactos eléctricos.
¿Qué hace un guardamotor?
El guardamotor está orientado a la protección de motores. Se regula de acuerdo con la corriente de trabajo del motor y permite protegerlo frente a sobrecargas; según el dispositivo también incorpora protección magnética ante cortocircuitos.
La regulación no se elige “a ojo”: debe relacionarse con los datos de placa, la forma de arranque y la coordinación con el resto del tablero.
No se reemplazan: se coordinan
Un diferencial no sustituye a una térmica y una térmica general no reemplaza la protección específica que puede requerir un motor. El tablero correcto combina dispositivos según riesgos, cargas y forma de operación.
En CONSELEC definimos la arquitectura de protección a partir de cada aplicación, evitando agregar componentes por costumbre o quitar protecciones que cumplen funciones diferentes.



