
Antes de elegir una bomba de agua: 4 datos que cambian la elección
Dos bombas con la misma potencia pueden responder de manera muy distinta. La selección correcta empieza por entender qué agua hay que mover, desde dónde, hasta dónde y en qué condiciones.
Definí para qué la necesitás
Llenar un tanque, mejorar presión, alimentar riego, drenar agua o extraer desde una perforación son trabajos diferentes. El uso define la familia de bomba y el punto de funcionamiento que hay que buscar.
Por eso, la potencia del motor no alcanza para comparar equipos. Lo que importa es que la curva hidráulica entregue el caudal y la altura que realmente exige la instalación.
Identificá de dónde toma el agua
Cisterna, tanque, pozo, perforación, pileta o reservorio plantean condiciones distintas de aspiración y montaje. Una bomba de superficie tiene límites de aspiración que no se analizan igual que una bomba sumergible instalada dentro del agua.
También importa la calidad del agua y si puede contener sólidos, porque no todas las bombas están diseñadas para el mismo fluido.
Calculá hasta dónde debe llevarla
La altura vertical, la distancia y el recorrido de cañerías generan la altura manométrica total. A la diferencia de nivel se suman pérdidas por fricción, codos, válvulas y accesorios.
Una bomba puede tener potencia suficiente y, aun así, trabajar fuera de su zona adecuada si la instalación le exige más altura o caudal del previsto.
Revisá caudal y alimentación eléctrica
Hay que definir cuánta agua se necesita mover y con qué alimentación se cuenta: monofásica o trifásica, tensión disponible y protecciones. En sistemas automáticos también conviene considerar tanque, presostato, controlador o variador según la aplicación.
En CONSELEC trabajamos con distintas familias de bombas y motores. Con algunos datos básicos de la instalación podemos orientar la selección antes de elegir un modelo.
